Frente a la propuesta del Ministerio de Salud y Protección Social de actualizar el sistema de etiquetado frontal de alimentos, desde Educar Consumidores se destaca este proceso como un avance clave para garantizar el derecho de las personas a recibir información clara, veraz y útil sobre los productos que consumen.
La iniciativa contempla la incorporación de nuevas herramientas regulatorias como un sello específico para alimentos ultraprocesados, microsellos para empaques pequeños y un distintivo positivo para alimentos saludables.
Estas medidas buscan responder a desafíos identificados en la implementación actual del etiquetado, especialmente relacionados con la reformulación de productos y las limitaciones en el acceso a información en ciertos formatos de empaque.
Para Rubén Orjuela Agudelo, director de Educar Consumidores, esta propuesta representa un paso en la dirección correcta frente a las dinámicas del mercado alimentario: “La reformulación que se está haciendo ha permitido que algunos productos eviten los sellos de advertencia, a pesar de seguir conteniendo sustancias que pueden ser nocivas. Esta actualización normativa responde a esa realidad y fortalece la protección al consumidor”.
Hacia una información más clara y comprensible
Uno de los principales avances de la propuesta es la creación de un sello de advertencia específico para ultraprocesados, que permitiría a los consumidores identificar de manera directa este tipo de productos, independientemente de si presentan o no excesos de nutrientes críticos.
Asimismo, los microsellos plantean una solución para los empaques de menor tamaño, garantizando visibilidad de la información mediante un sistema numérico que resume la cantidad de advertencias aplicables.
Estas medidas responden a problemáticas documentadas por organizaciones de la sociedad civil, relacionadas con el uso de códigos QR que no siempre cumplen con el objetivo de brindar información accesible y oportuna para la toma de decisiones.
Promoción de entornos alimentarios más saludables
La propuesta también incluye un sello positivo para alimentos saludables, orientado a facilitar la identificación de productos sin procesar o mínimamente procesados, promoviendo elecciones de consumo más informadas.
Desde Educar Consumidores se resalta que este tipo de herramientas no solo contribuyen a la toma de decisiones individuales, sino que también fortalecen las políticas públicas orientadas a mejorar los entornos alimentarios en el país.
Retos regulatorios pendientes
Si bien se reconoce el avance que representa esta iniciativa, la organización hace un llamado a continuar fortaleciendo la regulación, particularmente en lo relacionado con productos dirigidos a la primera infancia, que aún presentan vacíos normativos.
Un debate necesario para la salud pública
La discusión sobre el etiquetado frontal se da en un contexto de alta prevalencia de sobrepeso, obesidad y enfermedades asociadas al consumo de ultraprocesados en Colombia. En este escenario, avanzar en medidas regulatorias más robustas resulta fundamental para proteger la salud de la población.
Educar Consumidores reafirma su compromiso con la defensa de los derechos de los consumidores y continuará acompañando los procesos regulatorios que contribuyan a una alimentación más informada, consciente y saludable.


