Seamos consumidores conscientes

Podríamos decir que la sociedad actual está basada en el consumo y no sólo el consumo de alimentos y artículos ligados a la supervivencia  y bienestar, sino de un consumo que hoy más que nunca se rige por las leyes del deseo, vale la pena retomar la pregunta que hace el periodista Alejandro Galliano ¿Nuestra identidad como consumidores sirve para algo más que consumir?

Es importante aclarar que es innecesario satanizar el consumo, ya que esta práctica siempre ha existido en la historia de la humanidad, pero si es necesario diferenciarlo del consumismo. El primero consiste en una acción de acceder a bienes y servicios necesarios para garantizar el bienestar humano, el segundo consiste en la adquisición de productos no necesarios y fácilmente sustituibles por otros. Lo anterior genera la siguiente pregunta; En un mundo que está viviendo un colapso ambiental ¿Se puede permitir una sociedad consumista?

“Hay un tema crucial en el desarrollo y modelo económico del planeta que tiene que ver con el consumo, porque el modelo capitalista no sería posible sin que millones de seres humanos estemos comprando productos y lo que es peor, lo sigamos alimentando al caer en el consumismo”, afirma Esperanza Cerón, directora de Educar Consumidores, quien además manifiesta que el sistema de producción de bienes y servicios está contaminando los ríos, el mar, el aire y los suelos.

Según el informe “Perspectivas del Medio Ambiente Mundial” presentado en el 2019 por las Naciones Unidas, la problemática que vive el planeta es crítica. En el último decenio se han presentado 8 de los 10 años más calurosos registrados en la tierra, la contaminación del aire causa entre 6 y 7 millones de muertes prematuras al año y desde 1970 el 40% de los humedales han desaparecido.

Esperanza Cerón plantea que el problema va más allá “muchos de los productos que en su producción generan contaminación y que hoy los estamos usando cotidianamente de manera cosmética, para el aseo y en la preparación de los alimentos, están cargados de una gran cantidad de aditivos industriales sin ninguna duda tóxicos para la salud. Entonces el consumismo  es una manera de afectar no sólo la salud ambiental, sino también la salud humana”.

La alimentación es parte esencial de las sociedades y define la identidad de los consumidores y es aquí donde se encuentra uno de los bastiones de la sociedad consumista. Si bien, tenemos una larga historia gastronómica, la industrialización y producción en masa de los alimentos y el uso de aditivos para preservarlos y hacerlos más “apetitosos”, convirtieron los platos de antaño en formulas químicas, productos que ya no son alimentos y que hoy se vinculan a la propagación del exceso de peso y las enfermedades no transmisibles, entre otras afectaciones.  

En los últimos años el sobrepeso y la obesidad se han vuelto una pandemia que afecta a dos mil millones de personas en el mundo y en Colombia más de la mitad de la población adulta se encuentra en esta condición. 

Mientras la FAO y la Organización Mundial de la Salud revelan que en poco tiempo la población de adultos obesos superaría a la población de personas con hambre, las  Naciones Unidas llaman la atención con el tema del desperdicio de alimentos, que llega a ser de 1.300 millones de toneladas al año, mientras existen aproximadamente dos mil millones de personas padeciendo hambre o desnutrición.

Desde el año 1985 se viene conmemorando el 15 de marzo como el día de los derechos del consumidor y esta fecha es una oportunidad pedagógica para que los consumidores hagan conciencia de que cada acto consumista está afectando la salud humana y ambiental del planeta y esta conciencia debe pasar a la acción, no por medio de grandes sacrificios, sino por pequeñas acciones que sumadas ayudarán a preservar el planeta.

Acciones de consumidores conscientes

No consumas más allá de lo estrictamente necesario, reutiliza los artículos que aún tengan vida útil, recicla, disminuye o evitar el uso de plástico, usa bolsa de tela para el mercado, consume productos agroecológicos, de producción limpia y alimentos mínimamente procesados, evita el uso de carro en las ciudades , mejor utiliza medios de transporte público amigables con el ambiente. 

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