Cambio Climático

CONSUMO RESPONSABLE:

Implica que quien lo ejerce es un/una ciudadana plena, que antes de consumir cualquier producto o servicio, opta por aquellos que tengan el más mínimo impacto sobre el ambiente; que considera reciclar antes de comprar; que boicotea (no compra) a aquellas empresas que con sus actividades dañan especies animales o vegetales, contaminan o se apropian del agua común; etc. El consumo responsable es un acto de resistencia y de amor por el planeta, en condiciones de la enorme crisis climática que hemos creado con este modelo de desarrollo arrasador.

CONSUMO Y CAMBIO CLIMÁTICO

A la hora de comprar un producto o servicio, el/la consumidora tienen en su mano la capacidad de escoger, de entre todas las alternativas, aquella opción más respetuosa con el ambiente, y por tanto con el clima. Si tenemos en cuenta que muchos productos generan un mayor impacto durante su uso que durante la fabricación se revela que los hábitos de uso de los consumidores son también claves en la prevención del cambio climático. Pero, sobre todo, los consumidores representan una palanca clave para modificar la actuación de las empresas. Frente a medidas legislativas y a la presión de las organizaciones sociales, la demanda de los consumidores se ha mostrado como uno de los mecanismos más rápidos para hacer cambiar a las empresas y al diseño de sus productos y servicios. Efectivamente, si el consumidor a la hora de hacer sus compras, favoreciendo a las empresas que más responsabilidad muestran hacia el cambio climático, el mercado está mandando una señal que puede tener un efecto mucho más rápido y más profundo que muchas medidas legislativas.

Consumo y emisiones de carbono: Frente a este enfoque, y para lo que nos interesa en esta guía, existe la contabilización de las emisiones desde la “perspectiva del consumo”. Según este enfoque, las emisiones generadas por la fabricación de un producto se contabilizan allá donde el producto se consume, y no donde éste se haya fabricado. Por ejemplo, si compramos un producto fabricado en China, el consumo de carbono en producirlo, embalarlo, transportarlo (consumir combustibles fósiles), eliminar los residuos (empaquetado) etc.; es de mi entera responsabilidad, y es cientos o miles de veces mayor que si lo compro de un fabricante local.

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